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descripción
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Desde el primer instante
en el que esta guarrita
latina nos ofreció en la
calle una mamada,
supimos que se trataba
de una novata dispuesta
a todo por unas monedas
y con la cuál podíamos
montarnos una buena
fiesta. Al principio se
la ve tímida, pero se
nota en sus ojitos el
hambre a polla y el
deseo de una salvaje
cabalgata.
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